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Hemeroteca Nacional

El día tras día de la historia está en la Hemeroteca Nacional

El área más consultada de la Biblioteca Nacional ofrece 27 mil títulos, la mayor colección de publicaciones periódicas del país.

"Mucho tiempo ha que la ciudad de Caracas echaba de menos el establecimiento de la imprenta". Así comenzó su andadura un lunes 24 de Octubre del año 1808 La Gazeta de Caracas, el primer periódico impreso en Venezuela.

Y no era para menos, transcurrieron alrededor de 350 años desde su invención para que la imprenta arribara al país, a bordo del Leander, dos años antes, en la segunda expedición del Generalísimo Francisco de Miranda. Un ejemplar de ese periódico, que acaba de cumplir su bicentenario, y de otras muchas publicaciones seriadas, impresas desde entonces dentro y fuera de Venezuela, pueden consultarse de lunes a domingo en la Hemeroteca Nacional, el servicio más visitado de cuantos ofrece la Biblioteca Nacional.

Esta área recibió 39.214 usuarios en el primer semestre del año 2008, un público variopinto compuesto por estudiantes de educación básica en adelante, representantes de empresas y organizaciones públicas y privadas, historiadores e investigadores nacionales y extranjeros de las más diversas áreas, que abarcan hasta el ámbito judicial y policial, pues en la Hemeroteca Nacional se certifican copias fotostáticas de las informaciones divulgadas en los diarios, revistas y otras publicaciones periódicas que integran su vasta colección, elementos que pueden llegar a ser decisivos en querellas legales y otros procesos similares.

Dos siglos de prensa
Este servicio hemerográfico dispone de una colección de 26.990 títulos, entre publicaciones nacionales y extranjeras, la más importante compilación de su género en el país. Sus ejemplares más antiguos datan de 1808 y abarcan el resto del siglo XIX, los siglos XX y XXI, incluyendo los diarios de la última semana en curso, disponibles para la consulta en uno o varios formatos sin costo alguno.

Estos formatos varían desde la publicación original en papel hasta el microfilm, el facsímil y el disco compacto. La elaboración de soportes adicionales al original está relacionada con la antigüedad del material, su valor histórico y la demanda que los usuarios hagan de él, así como a la necesidad de conservarlo para el futuro.

En tal sentido, María Carrero, Jefe de la Colección Hemerográfica de la Biblioteca Nacional, informó que la totalidad de la prensa del siglo XIX se encuentra microfilmada. En cuanto a la prensa del siglo XX, manifestó que los títulos más solicitados correspondientes a ese período también se encuentran microfilmados, de modo que el usuario que los solicita puede consultar el material a través de este formato, mientras que el original es destinado a la preservación y la divulgación, por medio de muestras, exposiciones, así como producciones editoriales y audiovisuales, siendo sólo en circunstancias excepcionales que la publicación original entra en contacto directamente con el usuario.

Lo títulos que no se encuentran microfilmados también se ofrecen a la consulta, recalcando siempre al usuario la necesidad de manipular cuidadosamente el material, a fin de garantizar su conservación. Este celo en la custodia de las publicaciones se debe a su condición de ser muchas de ellas obras únicas. A esto se suma la natural fragilidad del papel periódico con que fueron elaboradas, el cual se debilita con el uso y el simple pasar del tiempo, a pesar del esmerado cuidado que reciben estos materiales por parte de los trabajadores de la Hemeroteca Nacional.

Memoria digital
Para resguardar esta memoria actualmente se proyecta realizar un amplio proceso de digitalización, que beneficiará también las otras colecciones de la Biblioteca Nacional. La digitalización es actualmente una tendencia en alza en la gestión de los más importantes centros de información del mundo, que permite numerosas ventajas, entre ellas el que los usuarios puedan consultar las obras antiguas en soporte digital, reservando el original a la preservación.

La imagen obtenida a través del proceso, de una alta resolución, hace posible generar otras de menor calidad, ideales para ser visualizadas en forma rápida en Internet o ser incluidas en discos compactos u otros medios y dispositivos digitales. Este proyecto en su fase inicial ya comenzó a ser ejecutado en la Hemeroteca Nacional, con la digitalización de la revista Elite desde sus primeros ejemplares publicados en el año 1925, proceso que actualmente efectúan expertos del Centro Nacional de Preservación Documental adscrito a la Biblioteca Nacional.

Esta dependencia de la BN es pionera en América Latina en el área, pues en el año 2001 culminó con éxito, gracias al financiamiento internacional, la digitalización de un invalorable acervo hemerográfico, la prensa de la Gran Colombia (años1820-1830), proyecto que compiló en CD ROM títulos de algunos de los más importantes periódicos de la época, publicados en Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

Este material de gran ayuda para los estudiosos de ese período histórico puede ser revisado en la Hemeroteca Nacional, servicio que aspira crear a mediano plazo un área exclusiva para la consulta de su creciente patrimonio digital. Otro paso adelante en la vía digital será dado con mayor prontitud, gracias a la próxima puesta en servicio de un escáner de microfilm y una serie de equipos asociados, que permitirán digitalizar material a partir del rollo de microfilm.

Por Richard Osuna
Periodista.


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